Maldito 3-1

Los Mexicanos amamos el futbol. Es una pasión que traemos bien arraigada en nuestra cultura. De hecho, nos encanta hacerla de directores técnicos; armar estrategias, hacer cambios, gritarle a los jugadores (aunque éstos no nos puedan escuchar), en fin, haríamos y daríamos todo por ver a nuestro equipo ganar. Lo interesante es cuando le preguntas a un Mexicano su pronóstico de marcador. Por lo regular te va a contestar “Vamos a ganar tres a uno”.

Es curioso que, por más que demos un marcador favorable, casi siempre haya presente un gol en contra. Y es que los Mexicanos no estamos acostumbrados a ganar sin tener, al menos, un tropezón. Se trata, quizá, de una cuestión cultural, ya que desde la conquista nos enseñaron a agacharnos y conformarnos con poco. Nos han metido en la cabeza que a los Mexicanos no nos pueden pasar cosas buenas y que lo malo es parte de la vida. Y claro, no podemos quejarnos. Como decimos: “¡sin llorar!”.

Es por eso que cuando nos pasa algo bueno (muy bueno para ser verdad), no sabemos cómo asimilarlo. Cuando recibimos un cumplido, no sabemos cómo agradecer. Cuando ganamos algo, no sabemos cómo celebrarlo.

Sí, todos queremos ganar, pero muy pocos creemos que lo podemos hacer de forma “espectacular”. Matando nuestros miedos y arrasando con nuestros rivales y obstáculos. Ojalá algún día seamos un pueblo de soñadores que empecemos a creer que podemos ganar 3-0, ó 4-0, ó 5, ó los que sean necesarios. Todo sin recibir un solo gol en contra. Ojo, no estoy hablando de futbol.  

Comentarios